viernes, 29 de mayo de 2009

HOMOSEXUALES UNIDOS


(La muerte del MOVILH)

En medio de las acciones de El Che los Gays, sumado al desgaste político y humano que implicó la división interna de los activistas gays más politizados, fue necesario el paso del tiempo para hallar vías de reencuentro. En ese contexto, el 28 de junio de 1998, en un nuevo aniversario de la fundación del MOVILH, germinó el Movimiento Unificado de Minorías Sexuales (MUMS), a cuya convocatoria acudieron Roberto Pablo del Centro Lambda Chile, Marcos Ruiz, Carlos Sánchez y Juan Pablo Sutherland por el ex MOVILH, sumado a otros activistas homosexuales deseosos de retomar la senda perdida. La creación del MUMS y la orfandad de la “marca MOVILH”, dio pie para que, tiempo después, Rolando Jiménez (ex dirigente del MOVILH) y un grupo de seguidores, decidiera utilizar la misma sigla “MOVILH”, sumando la palabra “integración” a liberación, confundiendo así a periodistas y a la opinión pública.

Heredero político

Estimado como heredero político de lo que fue el MOVILH histórico, el MUMS comenzó articulándose en distintas áreas como Derechos Humanos, comunicaciones, educación y prevención del VIH/SIDA. Con nuevos ímpetus, la organización partió implementando líneas de trabajo con lesbianas y travestis, procurando no reeditar los errores del MOVILH. En estos ámbitos, el MUMS alcanzó una importante conquista ayudando a organizar el grupo lésbico Lazos y al primer grupo organizado de travestis chilenos denominado Traves Chile. Además, el MUMS facilitó la continuidad de la Agrupación de Padres, Familiares y Amigos de Lesbianas y Homosexuales (PAFALH), la creación de la Comunidad Cristiana Ecuménica CEGAL y del grupo Las Guerreras, un colectivo que reúne a homosexuales mayores de 30 años.

Con una clara definición política, el MUMS comenzó a demandar modificaciones al Código Penal, particularmente al artículo 373, que castiga las “ofensas a la moral y las buenas costumbres”, además de la implementación de programas de prevención del VIH/SIDA en la población gay.

Paulatinamente, desde su fundación el MUMS comenzó a recuperar protagonismo político y mediático, organizando talleres, foros, ciclos de cine y convocando a manifestaciones públicas, como la bullada Patria Gay 2000; evento en el que más de 5 mil homosexuales, lesbianas y travestis marcharon por el centro de Santiago, proclamando respeto y libertad.

Asimismo, coincidiendo con la fundación del Movimiento Unificado de Minorías Sexuales MUMS, comenzaron a emerger otras iniciativas orgánicas y comunicacionales, como el sitio www.gaychile.com creado por José Víctor Jorquera, que se transformó en una ventana virtual de los gays. Actualmente, el sitio web ha derivado a plataforma homofóbica / religiosa de la “Iglesia Bíblica Misionera”, situación ampliamente criticada y rechazada por el activismo gay/lésbico/trans.

Septiembre maricueca.

De todas las actividades que ha convocado el MUMS, el llamado Mes de la Patria Gay, realizado en septiembre del 2000, ha sido el evento más notable. En el intento de chilenizar el 28 de junio, Día Internacional del Orgullo Gay, un grupo de organizaciones homosexuales encabezadas por el MUMS, convocó a una conferencia de prensa anunciando la realización de una serie de actividades bajo el nombre: “Septiembre, el mes de la Patria Gay”. La razón era clara. Septiembre, contradictorio e intenso, fue elegido por homosexuales para visualizar la lucha, por varias razones.

En primer lugar, para conmemorar el trágico y aún no aclarado incendio de la discoteca Divine en Valparaíso e introducir así una cuña de participación ciudadana en un mes netamente político, lleno de conflictos, polarizado, y sobre el cual los homosexuales también tienen una opinión. El nombre Patria Gay no identificó inicialmente a lesbianas y trans, patentándose en caminatas futuras como la “Marcha del Orgullo Gay/Lésbico/Trans”.

Tributo a la Divine

Con un sentido homenaje a las víctimas del incendio de la Divine en el mismo sitio que ocupó la discoteca, el 4 de septiembre de 2000, partió el Mes de la Patria Gay. Entre las actividades del puerto y los transeúntes que observaban curiosos, unos cincuenta homosexuales provenientes de Santiago, más otros gays del puerto, rindieron homenaje a los muertos de 1993. Luego de unos discursos y un emotivo encendido de velas, la manifestación culminó con una marcha hasta el Congreso Nacional, lugar donde se entregó una carta pública exigiendo la reapertura del caso.

De regreso a la capital, y como un tributo personal a los muertos en la Divine, presenté mi tesis de grado: Historia Política del Movimiento Homosexual en Chile. La presencia de dirigentes del movimiento lésbico, travesti y homosexual; Juan Pablo Sutherland, Toly Hernández, Micky San Martín y Héctor Núnez, entre otros, sumado a activistas de Derechos Humanos como Carmen Soria, realzaron un examen de grado que contó con la activa participación de los profesores de ARCIS; Karl Bohmer, Álvaro Cuadra, Ignacio Vidaurrázaga y Patricio Quiroga. La defensa de tesis, más las repercusiones mediáticas que provocó la nota del periodista Jorge Molina en el diario electrónico El Mostrador (donde afirmaba que el asesor presidencial Enrique Correa Ríos orientaba al movimiento homosexual chileno), alimentaron el interés periodístico que comenzaba a despertar el Mes de la Patria Gay.

Polémico Cine Gay

En la inauguración del Primer Ciclo de Cine Gay, una de las actividades de la Patria Gay 2000, realizado entre el 6 y el 14 de septiembre en el cine Arte Alameda, un hecho fuera de programa agitó el ambiente. Pocos eran los realmente interesados en ver la película “Wilde”, pues otro espectáculo sobrevino minutos antes de exhibirse el film. Después del discurso del escritor Juan Pablo Sutherland, creador del evento, Michelle, activista travesti de Valparaíso, subió al escenario oficial para protestar a viva voz por la realización de la actividad, calificándola de “discriminatoria”. ¡Baja de ahí loca culiá!, exclamó una persona del público. Soy loca, pero también tengo derecho a expresarme, replicó molesta la manifestante. La patria gay no existe, gritaba Michelle, en tanto arrojaba basura en el escenario.

Finalmente, bajaron a Michelle del escenario. Entonces, en un arranque de indignación, armado con una bandera de Chile, me encaramé al estrado para apoyar el sentido de la protesta, aunque muchos creyeron que la acción estaba previamente planificada. La patria es de todos, incluidos los travestis, los amariconados y los afeminados, expresé a grito pelado. Por eso, dejaré esta bandera aquí y espero que me la devuelvan porque pienso usarla para el 18, agregué chistosamente. Entonces, el público aprobó el gesto y, en medio de aplausos, volví a mi asiento y comenzó finalmente la película “Wilde”.

Al otro día, la prensa reaccionó irónica frente a los sucesos, titulando en Las Ultimas Noticias: El loco debut del mes de la patria gay, Insultos, recriminaciones y llantos en evento de la capital, con una foto que nada tenía que ver con el evento. El más inventado de los relatos emanó del escritor Rafael Gumucio quien, pretendiendo interpretar mi solidaridad con la protestante, me bautizó como el “Patricio Aylwin de los Gays”. En suma, amplia notoriedad alcanzó el ciclo de cine homosexual, llegando a reprogramar varias de sus películas en cartelera. “Cuando Cae La Noche” de Patricia Rozema, “Noches Salvajes” de Cyril Collard, “Los Chicos No Lloran” de Kimberly Peirce y “Baño Turco” de Ferzan Ozpetek, destacaron entre los títulos exhibidos.

Liturgia homosexual

“Donde haya dos o más reunidos en mi nombre, yo estaré entre ellos”, decía un cartel en una de las paredes de la parroquia Nuestra Señora de Andacollo, lugar donde se intentó efectuar una liturgia para cristianos homosexuales en el marco de las actividades de la Patria Gay 2000. Sin embargo, el mismo afiche comunicaba que la liturgia tendría que realizarse fuera del templo, porque “desconocidas autoridades eclesiales” habían prohibido su realización. El 5 de septiembre, Fermín Donoso, Superior en Chile de la Congregación de la Santa Cruz que administra el templo, comunicó a los organizadores que la actividad quedaba suspendida.

No obstante el rechazo, una treintena de asistentes descontentos con la medida, se reunió en el lugar a partir de las ocho de la tarde para llevar a cabo la actividad. No llegaron los representantes de la iglesia que habían comprometido su participación, entre ellos el sacerdote jesuita José Aldunate. Poco antes del acto, un miembro de la Comunidad de Homosexuales Cristianos de Santiago leyó una carta abierta a la opinión pública, señalando:

Sin ánimo de querer entrar en conflicto o polémicas estériles con la jerarquía de la Iglesia Católica o de cualquier otra denominación religiosa, nos preguntamos: ¿Por qué se nos impidió el acceso al templo considerando que nuestro deseo es precisamente establecer un diálogo sincero o respetuoso con todas las religiones? ¿O es que acaso los homosexuales no tenemos derecho de acercarnos a Dios?.

Ofrenda a Sola Sierra

Pese a la discriminación del Episcopado que casi aborta la actividad, es importante consignar que la parroquia Nuestra Señora de Andacollo ha sido la sede de otras actividades del movimiento gay. Se sabe que ahí funcionó una comunidad de homosexuales cristianos y que, incluso, en ocasiones anteriores, la parroquia fue el escenario propicio para actividades del movimiento. Una de ellas, la más emotiva, aconteció en junio de 1999, cuando unas setenta personas nos reunimos para compartir una liturgia ecuménica organizada por el grupo “Opus Gay” (cuyo nombre parodia al ultra conservador grupo Opus Dei).

Y como los asistentes estábamos sumamente afectados ante el repentino fallecimiento de Sola Sierra, la Presidenta de la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos, terminamos marchando hasta la sede del Comité Central del Partido Comunista de calle San Pablo, para sumarnos al velatorio y entregar nuestro sentido respeto.

Parada Gay

Descrita por la prensa como un “hito en la historia del movimiento homosexual”, el domingo 17 de septiembre de 2000 aconteció una multitudinaria manifestación de miles de personas en pleno centro de Santiago. Cerca de las cinco de la tarde, la Plaza Italia ya se encontraba repleta de una impresionante fauna travesti y homosexual criolla. Disfrazados, como las mariposas cibernéticas enrolladas en sus propias alas; irónicos, como una pareja de novios travestis; reservados, como los centenares de homosexuales que prefirieron las máscaras y el negro para proteger su identidad. También hubo otros más audaces, como los travestis que marcharon bajo el lienzo de la agrupación Traves Chile y de La jaula de las Locas; o más producido, como mi nuevo look consistente en un traje de novia, una pañueleta blanca en la cabeza - emulando las Madres de Plaza de Mayo - y mi marco de madera con patitas de chancho con un cartel que proclamaba: “SEXO LIBRE”.

La columna marchó encabezada por Juan Pablo Sutherland, Pedro Lemebel y la Secretaria General del Partido Comunista, Gladys Marín, sumados a locas rubias en patines, misses gays, pájaras emplumadas y la novia del SEXO LIBRE. Todo era alegría y jolgorio entre los participantes, hasta que la marcha pasó por el Palacio de la Moneda, y salté las rejas de seguridad que protegen los jardines del palacio presidencial, e intenté fotografiarme en el monumento al ex presidente Arturo Alessandri Palma, padre del también presidente de Chile, Jorge Alessandri, apodado irónicamente como “La señora”. Terminé detenido por Carabineros. Entonces, decenas de manifestantes saltaron también las rejas de seguridad, incluidos los muchos reporteros gráficos y periodistas que cubrían el evento, rompiendo de este modo la ruta estipulada por la policía y los organizadores de la marcha gay. A mi rescate acudió el abogado de Derechos Humanos Alberto Espinoza y la propia Gladys Marín, quienes lograron mi inmediata liberación.

Por fin en libertad, rearmamos la marcha por Alameda, culminando el acto en un escándalo entre activistas del mundo travesti. Michelle, el mismo activista trans del impase en el Cine Arte Alameda, se desnudó frente a las cámaras de televisión recibiendo golpes de otros activistas travestis del grupoTraves Chile, generando desconcierto entre los periodistas y los asistentes a la manifestación pública. Televisión Nacional de Chile difundió las imágenes de la marcha destacando particularmente el pugilato entre travestis, afirmando que “los discriminados también se discriminan”.

Con el paso de los días, la manifestación llegó a los Tribunales de Justicia en manos del abogado René Trincado del ultra conservador grupo “El Porvenir de Chile”, quien interpuso una querella criminal contra los organizadores del evento y el Gobierno en tanto patrocinador por “ofensas a la moral y las buenas costumbres”.

Finalmente su demanda no prosperó, constituyéndose en un personal efecto propagandístico. Asimismo, la marcha fue el detonante de un nuevo enfrentamiento entre gays, pero ahora en el ciber espacio. En una encuesta realizada por la página de Internet “Gaychile.com”, se preguntó a sus visitantes si creían que la marcha “representaba a todos los gays y lesbianas de Chile”. El 86% señaló que no los representaba, contra el 12% que indicó sentirse identificado y sólo el 1% sé mostró desinteresado en la materia.

El Movimiento Unificado de Minorías Sexuales MUMS, la Corporación Chilena de Prevención del SIDA, las revistas Lambda News y El Otro Lado, las agrupaciones Liber H, Lazos, Traves Chile y PAFHAL y la productora Rialto, fueron los responsables y organizadores de este mes de la patria. El evento contó con el patrocinio oficial del Ministerio de Salud y del Programa Tolerancia y No Discriminación de la División de Organizaciones Sociales (DOS), perteneciente a la Secretaria General de Gobierno.

Foto: El Che de los Gays, detenido por Carabineros cuando intentó fotografiarme en el monumento al ex presidente Arturo Alessandri Palma, padre del también presidente de Chile, Jorge Alessandri, apodado irónicamente como “La señora”. En medio de la Macha del Orgullo Gay 2000, decenas de manifestantes saltaron también las rejas de seguridad, rompiendo la ruta estipulada por la policía y los organizadores de la marcha. Al rescate de El Che de los Gays, acudió la Secretaria General del Partido Comunista, Gladys Marín.